Hoy exigimos: Basta de indiferencia. Basta de minimizar nuestro dolor. Basta de hacernos sentir que debemos justificar una enfermedad que nos consume día tras día.
La fibromialgia no es un invento, no es una exageración ni una excusa.
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Es una condición real, debilitante y muchas veces devastadora, pero el mayor peso no lo carga solo el dolor físico, sino la falta de comprensión de la sociedad.
¿Por qué tenemos que demostrar cuánto sufrimos para que se nos tome en serio?
¿Por qué se nos exige seguir funcionando como si nuestro cuerpo no estuviera en llamas por dentro?
¿Por qué las personas creen que, solo porque no se ve, no es real?
Vivir con fibromialgia es pelear una guerra en silencio
Es despertarse cada mañana sintiendo que no dormiste nada, porque el sueño nunca es reparador. Es soportar un dolor constante que cambia de intensidad y ubicación, pero que nunca desaparece.
Es lidiar con una fatiga que no se soluciona con descanso y con una mente nublada que nos hace olvidar las palabras en mitad de una conversación.
Con Permiso Para Quejarte
Como Convivir con la Fibromialgia sin Perderte a ti Misma
Es sentir que el cuerpo entero ha dejado de obedecer y que cada tarea, por simple que parezca, es un reto monumental.
Es también enfrentar la incredulidad de los médicos que nos miran con desconfianza, de los jefes que piensan que exageramos, de la familia que cree que «todo está en nuestra cabeza» y de los amigos que desaparecen cuando ya no podemos seguir el ritmo de antes.
Es convivir con la culpa de no poder hacer lo que hacíamos antes, de sentir que decepcionamos a quienes nos rodean y de luchar, día tras día, contra un sistema que nos niega el reconocimiento que merecemos.
No pedimos lástima, exigimos respeto
Las personas con fibromialgia no queremos miradas de compasión ni frases vacías como «pero te ves bien» o «debes ser más positiva».
Queremos que la enfermedad se tome en serio.
FIBROMIALGIA
¿Por qué duele tanto?
Queremos que el sistema de salud deje de ponernos trabas para recibir un diagnóstico y un tratamiento digno. Queremos que los empleadores dejen de vernos como una carga y comiencen a valorar nuestro esfuerzo diario por seguir adelante. Queremos que nuestra familia y amigos dejen de juzgarnos y comiencen a escucharnos.
No estamos pidiendo algo extraordinario.
Tan sólo exigimos lo que cualquier ser humano merece: empatía, comprensión y apoyo. Porque vivir con fibromialgia ya es una batalla diaria, pero enfrentarla en un mundo que nos ignora y nos invalida lo hace aún más cruel.
Es hora de que la sociedad abra los ojos y el corazón. Es hora de que la fibromialgia deje de ser ignorada. Es hora de que quienes no la padecen dejen de minimizarla.
Porque si no la ven, es porque no quieren mirar.
Exigimos que se nos visibilice!!
La fibromialgia no es una enfermedad invisible. Lo que ocurre es que la sociedad ha elegido no verla.
Exigimos que se nos escuche sin prejuicios.
Que los médicos se esfuercen en entender nuestra condición en lugar de descartarnos con un “es solo estrés».
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Que los empleadores adapten condiciones de trabajo para permitirnos seguir siendo productivos sin poner en riesgo nuestra salud.
Que los medios de comunicación hablen más sobre esta enfermedad para que deje de ser un misterio para el mundo.
Exigimos que nuestras familias y amigos nos acompañen en esta lucha. Que dejen de dudar de nuestro dolor y comiencen a apoyarnos de verdad.
Que las instituciones sanitarias nos ofrezcan tratamientos adecuados sin hacer que cada consulta médica sea una batalla por el reconocimiento.
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No queremos seguir luchando en la sombra. Queremos ser vistas, escuchadas y comprendidas. Porque existimos. Porque sentimos. Y porque tenemos derecho a una vida digna.
Ahora te pregunto a tí… ¿Qué más exigimos?
Déjanos conocer tus opiniones escríbelas en los comentarios y comparte este texto con tantas personas como te sea posible, porque entre todas debemos hacernos visibles.