hijos fibromialgia

Cómo ser mamá teniendo fibromialgia

La fibromialgia puede ser una condición difícil de manejar, pero cuando se tienen hijos puede volverse mucho más desafiante.

Y es que se requiere mucha energía física y emocional para cuidarlos adecuadamente. Pero adicionalmente, las demandas de ellos pueden aumentar nuestros niveles de estrés y ansiedad, pudiendo empeorar los síntomas de la fibromialgia, así que debemos anticiparnos a ello.

1. Establece una rutina

Tener una rutina regular puede ayudar a manejar mejor la fibromialgia y a planificar el cuidado de los hijos.

Es importante planificar el día con anticipación y organizar las tareas del hogar y las actividades de los hijos en función de la energía disponible y los niveles de dolor; así como establecer una lista de tareas con prioridades y una hora estimada para cada actividad.

Y, por supuesto, no olvides incluir en tu programación diaria tiempos de descansos regulares, que te permitan recargar tu energía.

Establecer una rutina diaria y semanal para ti y tus hijos puede ayudar a reducir la ansiedad y el estrés, al tiempo que proporciona un sentido de estructura y estabilidad para toda la familia.


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2. Habla con tus hijos sobre la fibromailgia

Es importante que seas honesta y transparente con tus hijos sobre tu diagnóstico de fibromialgia.

  • Explícales qué es la fibromialgia y cómo te afecta.
  • Hazles saber que a veces te sientes cansada o con dolor, y que vas a necesitar más descanso o algo de ayuda adicional. Esto puede ayudar a tus hijos a entender mejor tu situación y a desarrollar más empatía hacia ti.
  • Habla con ellos acerca de cómo la fibromialgia puede afectar tu capacidad para realizar ciertas actividades y explicarles que no es culpa de ellos.
  • Es importante explicarles que la fibromialgia no es contagiosa y que no tienen que preocuparse por enfermarse ellos.
  • Explícales que a veces no es fácil vivir con fibromialgia, pero que estás haciendo todo lo posible para mantenerte saludable y feliz.
  • Responde todas sus preguntas acerca de tu condición de manera honesta y clara.

3. Busca apoyo

Nunca dudes en pedir ayuda si sientes que la necesitas. Recuerda que excederte puede desencadenar una crisis de fibromialgia que luego te complicará mucho más las labores de tu día a día.

Aprende a delegar, porque déjame decirte algo: no es cierto que nadie hace las cosas tan bien como las harías tu misma; y ¿sabes? si así fuera que más da, así podrás tener más tiempo para descansar y cuidarte.

Involucra a tus hijos en tu cuidado

Teniendo claro que no se trata de hacerlos responsables de tu cuidado, si puedes hacerlos parte de él.

  • Si tus hijos ya son mayores, puedes permitirles ayudar con algunas tareas del hogar. Esto los hará sentir que están haciendo algo para ayudarte, al tiempo que fomenta en ellos su sentido de responsabilidad y empatía.
  • Si son menores, puedes buscar formas creativas de involucrarlos en tu cuidado. Por ejemplo, puedes establecer un horario de “tiempo de descanso” en el que todos se relajen juntos, o hacer ejercicios de respiración y meditación con tus hijos.
  • Anímalos a hablar contigo si tienen alguna preocupación o necesitan ayuda con algo.

Déja que tu familia te ayude

  • Asegúrate de que estén informados sobre la fibromialgia y sus síntomas para que puedan comprender mejor tus necesidades para que puedan entender mejor lo que estás pasando y ofrecerte apoyo. (Te puede interesar: Así le puedes ayudar a tu familiar con fibromialgia)
  • Manten una comunicación abierta y honesta con tu pareja o familiares cercanos sobre tus necesidades y limitaciones. (Te puede interesar: Carta de una persona con fibromialgia a su familia)
  • Trabajar en equipo y compartir responsabilidades puede ayudarte a reducir el estrés y la carga de trabajo y de paso a reducir los síntomas de la fibromialgia.
  • Involucra a tu pareja o a otros miembros de la familia en el cuidado de tus hijos. Habla con ellos acerca de tus necesidades y pídeles que te ayuden con tareas específicas, como preparar la cena o llevar a los niños a sus actividades. (Te puede interesar: Esto esperamos de nuestra pareja)

Únete a grupos de apoyo

Pertenecer a grupos de apoyo o comunidades en línea para padres que también viven con fibromialgia puede brindarte una sensación de apoyo y comprensión, así como también pueden proporcionarte recursos útiles y consejos para el cuidado de tus hijos.

Hablar con otras personas que están pasando por lo mismo que tú puede ser muy útil.


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Crea una red de apoyo

Contar con una red de apoyo puede ser de gran ayuda para hacerle frente a los desafíos físicos y emocionales que puedan presentarse por cuenta de la fibromialgia.

  • Además de buscar apoyo con tu familia, considera crear una red de apoyo más amplia que incluya amigos y vecinos. Podrían ayudarte, en algún momento, con tareas cotidianas, como la compra de alimentos, la preparación de comidas y el cuidado de los niños, cuando te sientas abrumada.
  • Consigue alguien que cuide a tus hijos cuando necesites un descanso o ayuda con las tareas del hogar.
  • Puedes hablar con los maestros o cuidadores de tus hijos y hacerles saber sobre tu condición para que puedan estar mejor preparados para ayudarte y así puedan apoyar a tus hijos en la escuela. Explícales cómo la fibromialgia puede afectar la vida de tus hijos, y pedirles que estén atentos a cualquier señal de que tus hijos estén pasando dificultades.

4. Cuida de ti misma

Es importante cuidarte a ti misma para poder cuidar de tus hijos.

Cuida tu salud física

  • Toma medidas para reducir los síntomas de fibromialgia y para ello será importante hacer cambios en tu estilo de vida.
    • Seguir una dieta saludable
    • Hacer ejercicio regularmente
    • Tomar medidas para reducir el estrés, como practicar el mindfulness
    • Practica técnicas de higiene de sueño
  • Cuidar tu salud física tanto como sea posible para evitar la aparición de otras enfermedades.
  • No dudes en buscar ayuda si la necesitas, y no te sientas culpable si necesitas tomarte un descanso o pedir ayuda adicional.
  • Descansa. Es importante priorizar el sueño y descansar lo suficiente para mantener los altos niveles de energía que requieres para el cuidado de tus hijos.

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Cuida tu salud mental

  • Se compasiva contigo misma. No te sientas culpable por no poder hacer todo lo que quisieras hacer. Aprende a priorizar lo que es más importante para ti y tus hijos, y hazlo lo mejor que puedas.
  • Permítete tener momentos de soledad. Explícales que necesitas tiempo para ti misma para descansar y recuperarte. Pídeles que te den ese espacio cuando lo necesites.
  • Tomate tiempo para ti. Haz algo que te guste, como leer, hacer yoga o ver una película. Dedica tiempo para ti misma todos los días, incluso si es solo unos minutos. Puedes escuchar música, meditar, leer un libro, hacer una actividad que te guste o simplemente tomarte un baño relajante. Ese “espacio” personal es clave para reducir el estrés y el agotamiento.

Conoce y acepta a la nueva “tú”

  • Sé realista sobre tus limitaciones físicas y emocionales y no te exijas más de lo que puedes hacer. Acepta que algunos días serán mejores que otros y que está bien pedir ayuda cuando la necesites.
  • Ajusta tus expectativas. No esperes ser la madre perfecta, en realidad ninguno lo es. Todos los padres cometen errores y eso está bien.
  • Sé paciente contigo misma. Aprender a cuidar de tus hijos al tiempo que aprendes a sobrellevar la fibromialgia puede ser un enorme desafío, por lo que es importante ser paciente y reconocer que hay días buenos y días malos.
  • No te sientas culpable si no puedes hacer todo lo que quisieras, y recuerda que lo importante es hacerlo lo mejor que puedas.
  • Establece límites claros y realistas para ti misma y para tus hijos. Esto puede incluir limitar el tiempo que pasas en actividades que te agotan o establecer horarios consistentes para las comidas y el sueño.
  • Aprende a decir “no” cuando sea necesario. A veces, puede ser difícil decir que no a los demás, pero es importante recordar que tu salud y bienestar son una prioridad. Esto te ayudará a evitar el exceso de trabajo y la fatiga, y a mantener tu salud física y emocional.

Adáptate

  • Sé flexible y adaptate a los cambios. La fibromialgia puede ser impredecible y puede requerir que cambies tus planes o ajustes tus actividades.
  • Simplifica las tareas del hogar tanto como sea posible. Puedes hacer esto eliminando tareas que no son esenciales o dividiendo tareas más grandes en tareas más pequeñas que puedas realizar en diferentes momentos.
  • Encuentra formas creativas de hacer las cosas.

5. Prioriza el tiempo en familia

  • Aprovecha al máximo el tiempo que pasas con tu familia. Busca actividades que todos disfruten y que no sean demasiado agotadoras para ti. Puedes hacer paseos al aire libre, juegos de mesa, ver películas juntos o tener una tarde de manualidades.
  • También puedes buscar formas de adaptar tus actividades y pasatiempos para que puedas disfrutarlos con tus hijos. Por ejemplo, si te gusta caminar pero te sientes cansado después de unos minutos, puedes buscar rutas más cortas y hacer una caminata con tus hijos. Si te gusta cocinar pero te duele estar de pie durante mucho tiempo, puedes involucrar a tus hijos en la preparación de alimentos y sentarte mientras cocinas.
  • Aprovecha los días en que te sientes mejor para hacer actividades que requieran más energía o que hayas estado posponiendo. Pero recuerda no sobrecargarte y descansar lo suficiente para evitar un empeoramiento de los síntomas.


6. Busca ayuda profesional

  • Si estás experimentando síntomas de depresión o ansiedad relacionados con la fibromialgia, busca ayuda profesional.
  • Un terapeuta o consejero puede ayudarte a desarrollar estrategias para manejar el estrés y mejorar tu bienestar emocional, lo que puede mejorar tu calidad de vida y la de tus hijos.
  • Si estás teniendo dificultades para manejar la fibromialgia y la crianza de los hijos.
  • Un médico puede ayudarte a desarrollar un plan de tratamiento de la fibromialgia y un enfoque de manejo del dolor que sea adecuado para ti.
  • Considera la posibilidad de asistir a terapia de pareja si sientes que necesitas apoyo en ese aspecto.
  • La fibromialgia puede tener un impacto significativo en la salud mental, por lo que es importante buscar ayuda de psiquiatría si sientes que la fibromialgia está afectando tu estado de ánimo o tu calidad de vida.

Ser mama teniendo fibromialgia es un reto, en eso estamos de acuerdo, pero no significa que no puedas ser una buena cuidadora para tus hijos.

Con el apoyo adecuado y la implementación de estrategias efectivas, puedes vivir una vida plena y satisfactoria junto a tus hijos.

En general, la clave para criar hijos con fibromialgia es encontrar un equilibrio entre el cuidado personal y el cuidado de ellos.

A medida que aprendes a manejar tu condición y encuentras estrategias efectivas para mantener tu bienestar físico y emocional, estarás mejor equipado para brindar el apoyo y la atención que tus hijos necesitan.

Ahora te pregunto a ti… ¿Cómo es ser mamá con fibromialgia?

Déjame conocer tus experiencias. Escríbelas en los comentarios.

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1 Comentario

  1. Lilliam Patricia Rivera dice:

    Hola, mis hijos están adultos y comprenden mi enfermedad. Al comienzo fue difícil de una mamá hipertrabajadora a una mamá llorando y de dolores y malestares, bloqueada por el cansancio. Además tengo hipotiroidismo, cistitis intersticial y daño cervical y lumbar, eso es mucho dolor y malestar. Pero me saque un 100 de apoyo con mis hijos, esto ha sido esencial para ir adelante!!!

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