Estudios sobre el sueño en la fibromialgia

Despertar tan cansada como al acostarse es una de las quejas más repetidas en la fibromialgia, y una de las que menos se toma en serio. Esta colección reúne los estudios que responden lo que importa: cómo es realmente el sueño en la fibromialgia, qué relación tiene con el dolor y qué tratamientos lo mejoran, cuánto y con qué seguridad.

La selección y la explicación son de la Doc Adriana Angel, médica. Cada ficha incluye la referencia original, sus cifras completas y lo que el estudio no permite concluir.

Si buscas una guía práctica, está en sueño y fibromialgia. Y para ver los estudios sobre ejercicio, que también tocan el descanso, en la colección de movimiento y rehabilitación.

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2012 · Dormir mal y riesgo de fibromialgia: 12.350 mujeres seguidas 11 años

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Título original: Sleep problems and risk of fibromyalgia: longitudinal data on an adult female population in Norway

Título en español (traducción no oficial): Problemas de sueño y riesgo de fibromialgia: datos longitudinales de una población de mujeres adultas en Noruega

Autores: Mork PJ, Nilsen TIL

Revista: Arthritis & Rheumatism

Año: 2012

DOI: 10.1002/art.33346

PubMed: 22081440

Consultar la fuente original

Cómo citar el estudio: Mork PJ, Nilsen TIL. Sleep problems and risk of fibromyalgia: longitudinal data on an adult female population in Norway. Arthritis Rheum. 2012;64(1):281-4.

Material consultado: Texto completo.

Revisión médica: Doc Adriana Angel, médica · 2026-11-05

Este estudio siguió durante unos 11 años a 12.350 mujeres noruegas sin dolor crónico. Las que dormían mal a menudo o siempre tenían 3,4 veces más riesgo de recibir después el diagnóstico de fibromialgia que las que nunca tenían problemas para dormir: 25 de 378 frente a 171 de 8.401. El sueño se midió con una sola pregunta y el diagnóstico lo informaron las propias participantes.

Qué pregunta investigaron

¿Las mujeres que duermen mal tienen más riesgo de desarrollar fibromialgia años después?

Cómo se realizó

Estudio de cohortes, es decir, se siguió en el tiempo a un grupo grande de personas. Se usaron dos rondas de una encuesta de salud de la región noruega de Nord-Trøndelag, en 1984-1986 y en 1995-1997. Participaron 12.350 mujeres de 20 años o más que al inicio no tenían dolor musculoesquelético, discapacidad física ni tomaban somníferos de forma habitual. Al inicio respondieron si en el último mes habían tenido problemas para dormir (nunca, a veces, a menudo o siempre). Once años después se les preguntó si un médico les había diagnosticado fibromialgia.

Qué encontraron

327 de las 12.350 mujeres (2,6 %) informaron el diagnóstico. Lo recibieron 171 de 8.401 que nunca tenían problemas de sueño, 131 de 3.571 que los tenían a veces y 25 de 378 que los tenían a menudo o siempre. Teniendo en cuenta la edad y otros factores, el riesgo fue casi el doble con problemas ocasionales (1,98 veces) y 3,4 veces mayor con problemas frecuentes. En las mujeres de 45 años o más con problemas frecuentes, el riesgo fue 5,4 veces mayor (10 de 194). Conclusión de los autores: hay una asociación fuerte que aumenta con la frecuencia de los problemas de sueño; conviene investigar si detectarlos y tratarlos reduce el riesgo de fibromialgia.

Limitaciones y qué no permite concluir

El sueño se midió con una sola pregunta, sin diagnóstico de insomnio, y la fibromialgia la informó cada mujer, sin comprobar criterios. No se midió la ansiedad, que podría explicar parte de la relación. Un estudio así muestra asociación, no demuestra que el mal sueño cause la fibromialgia. Solo incluyó mujeres noruegas.

Explicación para pacientes

Muchas personas recuerdan que dormían mal antes de que empezara el dolor. Este estudio muestra que esa secuencia es frecuente, aunque no prueba que una cosa cause la otra. También sugiere que cuidar el sueño no es un detalle menor.

Comentario para profesionales

Los problemas de sueño persistentes en mujeres sin dolor pueden ser un marcador de riesgo. Si la relación fuera causal, los autores calculan que una parte importante de los casos se relacionaría con el mal sueño, lo que justifica estudiar intervenciones precoces.

Financiación, conflictos y correcciones

El artículo no declara una financiación específica; la encuesta de salud la sostienen la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, el gobierno regional y el Instituto Noruego de Salud Pública. No incluye declaración de conflictos en el texto.

2015 · Cómo es el sueño en la fibromialgia: revisión de 42 estudios

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Título original: Sleep disturbances of adult women suffering from fibromyalgia: a systematic review of observational studies •

Título en español (traducción no oficial): Alteraciones del sueño en mujeres adultas con fibromialgia: revisión sistemática de estudios observacionales

Autores: Diaz-Piedra C, Di Stasi LL, Baldwin CM, Buela-Casal G, Catena A

Revista: Sleep Medicine Reviews

Año: 2015

DOI: 10.1016/j.smrv.2014.09.001

PubMed: 25456469

Consultar la fuente original

Cómo citar el estudio: Diaz-Piedra C, Di Stasi LL, Baldwin CM, Buela-Casal G, Catena A. Sleep disturbances of adult women suffering from fibromyalgia: a systematic review of observational studies. Sleep Med Rev. 2015;21:86-99.

Material consultado: Texto completo de la versión incluida en la tesis doctoral de la primera autora (Universidad de Granada, 2013) y resumen de la versión publicada. •

Revisión médica: Doc Adriana Angel, médica · 2026-11-05

Esta revisión reunió 42 estudios que compararon el sueño de mujeres adultas con fibromialgia con el de mujeres sanas o con otras enfermedades reumáticas. Las mujeres con fibromialgia tenían más quejas de sueño y, en las mediciones de laboratorio, un sueño más ligero y más interrumpido, aunque los resultados objetivos no coincidían entre estudios. La mayoría de los estudios eran pequeños y de calidad metodológica débil.

Qué pregunta investigaron

¿Cómo es el sueño de las mujeres con fibromialgia comparado con el de otras mujeres, y coinciden lo que ellas cuentan y lo que miden los aparatos?

Cómo se realizó

Revisión de estudios observacionales publicados desde 1990 en inglés, español, portugués e italiano. Incluyó estudios con mujeres adultas diagnosticadas con los criterios de 1990 del Colegio Americano de Reumatología, comparadas con mujeres sanas o con otras enfermedades reumáticas como la artritis reumatoide. Se analizaron cuestionarios, polisomnografía (el estudio del sueño en laboratorio, que registra la actividad del cerebro) y actigrafía (una pulsera que registra el movimiento). No se combinaron los resultados en un solo número.

Qué encontraron

Las mujeres con fibromialgia relataban con más frecuencia mala calidad de sueño, sueño insuficiente, muchos despertares y un descanso que no repara. En los registros de laboratorio, el hallazgo más repetido fue un sueño más ligero y fragmentado, pero las diferencias variaban mucho de un estudio a otro y ninguno encontró menos sueño profundo. El mal sueño se relacionó con más dolor, más dificultades durante el día y peor estado de ánimo. Conclusión de los autores: las alteraciones del sueño están presentes en la fibromialgia, pero la evidencia actual no permite confirmar que causen o mantengan sus síntomas.

Limitaciones y qué no permite concluir

La mayoría de los estudios eran pequeños, no controlaban factores que alteran el sueño, como la edad, la menopausia o los medicamentos, y usaban métodos de registro distintos. Muy pocos compararon lo que la persona cuenta con lo que mide el aparato. Solo incluyó mujeres y criterios diagnósticos antiguos. No dice qué tratamiento funciona.

Explicación para pacientes

Si duermes mal, no es exageración ni falta de voluntad: es una de las características más constantes de la fibromialgia. Que un estudio del sueño salga «normal» tampoco significa que tu cansancio no sea real; los aparatos todavía no captan bien lo que pasa.

Comentario para profesionales

El sueño no reparador merece evaluarse siempre, con preguntas dirigidas y diarios de sueño, y descartar trastornos como la apnea o el síndrome de piernas inquietas. La polisomnografía no confirma ni descarta la fibromialgia.

Financiación, conflictos y correcciones

Según la tesis, el trabajo se financió con una beca de Formación de Profesorado Universitario y un proyecto del Ministerio de Educación de España. La declaración de intereses de la versión publicada no se pudo consultar.

2018 · Mindfulness para el sueño en fibromialgia: ensayo en Almería

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Título original: Effects of mindfulness training on sleep problems in patients with fibromyalgia

Título en español (traducción no oficial): Efectos del entrenamiento en mindfulness sobre los problemas de sueño en pacientes con fibromialgia

Autores: Amutio A, Franco C, Sánchez-Sánchez LC, Pérez-Fuentes MC, Gázquez-Linares JJ, Van Gordon W, et al.

Revista: Frontiers in Psychology

Año: 2018

DOI: 10.3389/fpsyg.2018.01365

PubMed: 30147666

Consultar la fuente original

Cómo citar el estudio: Amutio A, Franco C, Sánchez-Sánchez LC, Pérez-Fuentes MC, Gázquez-Linares JJ, Van Gordon W, et al. Effects of mindfulness training on sleep problems in patients with fibromyalgia. Front Psychol. 2018;9:1365.

Material consultado: Texto completo.

Revisión médica: Doc Adriana Angel, médica · 2026-11-05

Este ensayo repartió al azar a 39 mujeres con fibromialgia entre un programa de mindfulness de 7 semanas y una lista de espera. Las que hicieron el programa mejoraron en calidad del sueño, insomnio y somnolencia de día, con mejoras de entre 20 % y 30 % que se reducían algo a los 3 meses; el grupo en espera no cambió. Es un estudio pequeño, sin grupo de comparación activo y medido solo con cuestionarios.

Qué pregunta investigaron

¿Un programa de mindfulness mejora el insomnio, la calidad del sueño y la somnolencia durante el día en mujeres con fibromialgia?

Cómo se realizó

Ensayo con 39 mujeres de 39 a 66 años de una asociación de pacientes de Almería (España), repartidas por sorteo: 20 hicieron el programa y 19 quedaron en lista de espera. El programa, llamado Meditación-Fluir, tuvo 7 sesiones semanales de 2 horas y práctica diaria en casa (escaneo corporal y atención a la respiración). Se usaron cuatro cuestionarios: el índice de Pittsburgh (calidad del sueño), la escala de Atenas y el índice de gravedad del insomnio, y la escala de Epworth (somnolencia de día). En todos, una puntuación más alta indica más problema. Se midió antes, al terminar y a los 3 meses.

Qué encontraron

En el grupo de mindfulness, el índice de Pittsburgh bajó de 13,0 a 9,1 al terminar y estaba en 10,4 a los 3 meses; la escala de Atenas, de 14,8 a 11,4 y luego 12,2; la somnolencia, de 16,2 a 12,9; y la gravedad del insomnio, de 16,1 a 12,5. El grupo en espera no cambió (Pittsburgh de 12,4 a 13,1). Según los autores, las mejoras fueron de entre 20 % y 30 % al terminar y de entre 17 % y 20 % a los 3 meses. Ninguna participante abandonó. Conclusión de los autores: el mindfulness puede ser una herramienta útil para mejorar los problemas de sueño en la fibromialgia.

Limitaciones y qué no permite concluir

Muestra pequeña, sin cálculo previo de cuántas participantes hacían falta. La comparación fue con una lista de espera, así que parte del efecto puede deberse a la atención recibida. Solo se usaron cuestionarios, sin mediciones objetivas, y el seguimiento fue de 3 meses. El mismo equipo publicó en 2015 otro estudio con mujeres de la misma asociación y no aclara si algunas participaron en ambos. Una tabla del artículo presenta las filas desalineadas.

Explicación para pacientes

Aprender a observar la respiración y el cuerpo sin pelear con ellos puede ayudar a dormir mejor. La mejora fue moderada y se redujo algo con el tiempo, lo que sugiere que sostener la práctica es parte del efecto.

Comentario para profesionales

Resultado prometedor pero preliminar. Es coherente con la revisión de Estévez-López, en la que los ejercicios de tipo meditativo fueron los que más mejoraron el sueño. Faltan ensayos más grandes con control activo.

Financiación, conflictos y correcciones

El artículo no declara financiación. Los autores declararon no tener conflictos.

2019 · Terapia para el insomnio en fibromialgia: el ensayo SPIN

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Título original: Cognitive behavioral treatments for insomnia and pain in adults with comorbid chronic insomnia and fibromyalgia: clinical outcomes from the SPIN randomized controlled trial

Título en español (traducción no oficial): Tratamientos cognitivo-conductuales para el insomnio y el dolor en adultos con insomnio crónico y fibromialgia: resultados clínicos del ensayo aleatorizado SPIN

Autores: McCrae CS, Williams J, Roditi D, Anderson R, Mundt JM, Miller MB, et al.

Revista: Sleep

Año: 2019

DOI: 10.1093/sleep/zsy234

PubMed: 30496533

Consultar la fuente original

Cómo citar el estudio: McCrae CS, Williams J, Roditi D, Anderson R, Mundt JM, Miller MB, et al. Cognitive behavioral treatments for insomnia and pain in adults with comorbid chronic insomnia and fibromyalgia: clinical outcomes from the SPIN randomized controlled trial. Sleep. 2019;42(3):zsy234.

Material consultado: Texto completo.

Revisión médica: Doc Adriana Angel, médica · 2026-11-05

Este ensayo repartió al azar a 113 personas con fibromialgia e insomnio crónico entre terapia cognitivo-conductual para el insomnio, terapia cognitivo-conductual para el dolor o lista de espera. Las dos terapias mejoraron el sueño percibido frente a la espera, con mejoras mayores para la terapia del insomnio (la eficiencia del sueño pasó de 73 % a 88 % de media) que se mantuvieron seis meses. El dolor y el ánimo no mejoraron más que en el grupo en espera, y los registros objetivos del sueño no mostraron diferencias.

Qué pregunta investigaron

En personas con fibromialgia e insomnio, ¿qué mejora más el sueño, el dolor y el ánimo: una terapia dirigida al insomnio o una dirigida al dolor?

Cómo se realizó

Ensayo en la Universidad de Florida (Estados Unidos), registrado como NCT02001077. Participaron 113 adultos con fibromialgia e insomnio crónico, con una edad media de 53 años; solo 3 eran hombres. 39 recibieron terapia cognitivo-conductual para el insomnio, 37 terapia cognitivo-conductual para el dolor y 37 quedaron en lista de espera. Cada terapia tenía 8 sesiones individuales de 50 minutos. La del insomnio incluía educación sobre el sueño, ajuste de horarios, uso de la cama solo para dormir, relajación y trabajo con las creencias sobre el sueño. El sueño se midió con diarios, actigrafía y polisomnografía; quienes evaluaban no sabían el grupo de cada persona. Seguimiento de 6 meses.

Qué encontraron

Frente a la lista de espera, las dos terapias redujeron el tiempo despierta durante la noche y mejoraron la eficiencia y la calidad del sueño según los diarios, y los cambios se mantuvieron a los 6 meses. La terapia del insomnio logró efectos mayores: la eficiencia del sueño pasó de 73 % a 88 % de media. Solo esta terapia mejoró las creencias poco útiles sobre el sueño. A los 6 meses, según los autores, cerca de la mitad de las personas de ambas terapias ya no tenían dificultades para conciliar o mantener el sueño. Los registros objetivos no mostraron diferencias entre grupos. El dolor y el ánimo mejoraron en todos los grupos por igual, aunque alrededor de un tercio de quienes hicieron terapia logró reducir el dolor al menos un 30 %, y a los 6 meses esa ventaja se mantuvo solo con la terapia del insomnio. Conclusión de los autores: ambas terapias son eficaces para el insomnio en la fibromialgia; la del insomnio produce mejoras mayores y más duraderas.

Limitaciones y qué no permite concluir

La muestra era pequeña para detectar diferencias en dolor y ánimo, y la mitad de las participantes tenían un dolor inicial moderado. El grupo de comparación fue una lista de espera, no otra atención de igual duración. Las participantes sabían qué terapia recibían. Las sesiones las dieron psicólogos en formación supervisados.

Explicación para pacientes

El insomnio en la fibromialgia tiene tratamiento sin medicamentos, y tratar el sueño directamente funciona mejor que esperar que mejore cuando baje el dolor. No promete menos dolor para todas, pero sí noches más descansadas para muchas.

Comentario para profesionales

Es el ensayo más sólido sobre terapia del insomnio en fibromialgia y forma parte de las revisiones de Climent-Sanz, Pathak y Hudson. La restricción del tiempo en cama exige acompañamiento, porque puede aumentar el cansancio al principio.

Financiación, conflictos y correcciones

Financiado por el Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel de Estados Unidos (NIAMS). Los autores declararon no tener conflictos.

2021 · Ejercicio, cansancio y sueño en fibromialgia: revisión de ensayos

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Título original: Effectiveness of exercise on fatigue and sleep quality in fibromyalgia: a systematic review and meta-analysis of randomized trials

Título en español (traducción no oficial): Efectividad del ejercicio sobre la fatiga y la calidad del sueño en la fibromialgia: revisión sistemática y metanálisis de ensayos aleatorizados

Autores: Estévez-López F, Maestre-Cascales C, Russell D, Álvarez-Gallardo IC, Rodriguez-Ayllon M, Hughes CM, et al.

Revista: Archives of Physical Medicine and Rehabilitation

Año: 2021

DOI: 10.1016/j.apmr.2020.06.019

PubMed: 32721388

Consultar la fuente original

Cómo citar el estudio: Estévez-López F, Maestre-Cascales C, Russell D, Álvarez-Gallardo IC, Rodriguez-Ayllon M, Hughes CM, et al. Effectiveness of exercise on fatigue and sleep quality in fibromyalgia: a systematic review and meta-analysis of randomized trials. Arch Phys Med Rehabil. 2021;102(4):752-61.

Material consultado: Texto completo.

Revisión médica: Doc Adriana Angel, médica · 2026-11-05

Esta revisión analizó 37 estudios sobre ejercicio en fibromialgia; para el sueño, combinó 12 ensayos con 731 personas. Frente a la atención habitual, el ejercicio redujo la fatiga con un efecto moderado y mejoró la calidad del sueño con un efecto pequeño; los ejercicios de tipo meditativo, como el taichí, el yoga o el qigong, fueron los que más mejoraron el sueño. Ese último resultado se apoya en pocos participantes y es impreciso.

Qué pregunta investigaron

¿El ejercicio reduce el cansancio y mejora el sueño en la fibromialgia, y qué tipo de ejercicio funciona mejor para cada cosa?

Cómo se realizó

Revisión de ensayos aleatorizados publicados hasta octubre de 2018, sin límite de idioma, registrada antes de empezar (PROSPERO CRD42018118005). Incluyó 37 estudios: 20 compararon ejercicio con atención habitual y 21 compararon dos tipos de ejercicio entre sí. Los resultados se combinaron con el tamaño del efecto, en el que 0,2 es pequeño, 0,4 moderado y 0,8 grande.

Qué encontraron

Frente a la atención habitual, el ejercicio redujo la fatiga con un efecto moderado (0,47; 17 ensayos, 1.003 personas) y mejoró la calidad del sueño con un efecto pequeño (0,17; 12 ensayos, 731 personas). Al comparar tipos de ejercicio, los programas meditativos mejoraron más el sueño que los demás (0,80), en un análisis con 141 personas en ejercicio meditativo y 177 en otros ejercicios. La fatiga bajó más en los estudios diseñados específicamente para reducirla. Conclusión de los autores: el ejercicio es moderadamente eficaz para la fatiga y tiene efectos pequeños sobre el sueño; los programas de ejercicio meditativo pueden considerarse para mejorar el sueño, aunque este resultado es especulativo.

Limitaciones y qué no permite concluir

La calidad de la evidencia es moderada para el sueño y de baja a moderada para la fatiga. La mayoría de los estudios usaron ejercicio aeróbico, no informaron efectos a largo plazo y casi todas las participantes eran mujeres. La ventaja del ejercicio meditativo es imprecisa. En la discusión, el artículo menciona 13 ensayos y 806 personas para el sueño, distinto de los 12 y 731 de los resultados.

Explicación para pacientes

Moverse ayuda más al cansancio que al sueño. Si lo que más te pesa son las noches, las prácticas suaves que combinan movimiento, respiración y atención, como el taichí o el yoga, parecen las más prometedoras.

Comentario para profesionales

Los autores proponen diseñar el ejercicio según el síntoma que se quiere mejorar y la persona, en lugar de un protocolo único. Complementa la colección de movimiento y rehabilitación.

Financiación, conflictos y correcciones

Financiado por la Agencia de Salud Pública de Irlanda del Norte y por una beca Marie Skłodowska-Curie de la Unión Europea; los financiadores no intervinieron en el estudio. Los autores declararon no tener conflictos.

2022 · Terapia para el insomnio en fibromialgia: revisión de 5 ensayos

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Título original: Cognitive behavioral therapy for insomnia (CBT-i) in patients with fibromyalgia: a systematic review and meta-analysis •

Título en español (traducción no oficial): erapia cognitivo-conductual para el insomnio en pacientes con fibromialgia: revisión sistemática y metanálisis

Autores: Climent-Sanz C, Valenzuela-Pascual F, Martínez-Navarro O, et al.

Revista: Disability and Rehabilitation

Año: 2022

DOI: 10.1080/09638288.2021.1954706

PubMed: 34297651

Consultar la fuente original

Cómo citar el estudio: Climent-Sanz C, Valenzuela-Pascual F, Martínez-Navarro O, et al. Cognitive behavioral therapy for insomnia (CBT-i) in patients with fibromyalgia: a systematic review and meta-analysis. Disabil Rehabil. 2022;44(20):5770-83.

Material consultado: Texto completo (manuscrito aceptado en el repositorio de la Universidad de Lleida).

Revisión médica pendiente

Esta revisión reunió 5 ensayos con 294 personas con fibromialgia, casi todas mujeres, que compararon la terapia cognitivo-conductual para el insomnio con otros tratamientos no farmacológicos o con no tratar. La terapia mejoró la calidad del sueño con un efecto moderado y, en menor medida, el dolor, la ansiedad y la depresión. Son pocos estudios y la calidad de la evidencia es baja o muy baja.

Qué pregunta investigaron

¿La terapia cognitivo-conductual para el insomnio mejora el sueño y otros síntomas de la fibromialgia más que otros tratamientos sin medicamentos?

Cómo se realizó

Revisión de ensayos aleatorizados en inglés o español, con búsqueda hasta marzo de 2021. Incluyó 5 ensayos con 294 personas, 289 de ellas mujeres, tres de España y dos de Estados Unidos (uno es el ensayo SPIN de la ficha 3). La terapia duraba de 6 a 8 semanas y se comparaba con educación en hábitos de sueño, atención habitual, terapia para el dolor o lista de espera. Los resultados se combinaron con el tamaño del efecto, una medida que permite sumar estudios que usan escalas distintas: 0,2 es un efecto pequeño, 0,5 moderado y 0,8 grande.

Qué encontraron

La calidad del sueño mejoró con un efecto moderado (0,53; 2 ensayos, 99 personas). El dolor mejoró con un efecto pequeño (0,41; 4 ensayos, 252 personas), igual que la ansiedad (0,46) y la depresión (0,33), cada una en 3 ensayos con 212 personas. La eficiencia del sueño no mejoró de forma significativa frente al conjunto de comparaciones, pero sí, y con un efecto grande (0,89), frente a no recibir tratamiento. Conclusión de los autores: la terapia para el insomnio se asoció con mejoras en calidad del sueño, dolor, ansiedad y depresión, aunque con muy pocos estudios y evidencia de calidad baja o muy baja.

Limitaciones y qué no permite concluir

Solo 5 ensayos pequeños, tres de ellos del mismo grupo de investigación de Granada. Ninguno explicó cómo ocultó la asignación de los grupos y en varios los mismos terapeutas daban todas las sesiones. Todos usaron criterios diagnósticos de 1990. Algunas comparaciones son de solo dos estudios. Comparte el ensayo SPIN con las revisiones de Pathak y Hudson.

Explicación para pacientes

Trabajar el insomnio con una terapia específica no solo puede mejorar el sueño: también puede aliviar un poco el dolor, la ansiedad y el ánimo bajo. Los efectos son modestos, pero se suman.

Comentario para profesionales

Los autores proponen combinar la terapia del insomnio con la del dolor o con mindfulness para aumentar el efecto, y desarrollar versiones por internet para mejorar el acceso.

Financiación, conflictos y correcciones

Sin financiación específica. Los autores declararon no tener conflictos. En el manuscrito, el intervalo de la ansiedad aparece con un signo omitido y la eficiencia del sueño se atribuye a «tres estudios» citando dos.

2025 · Medicamentos y terapia para dormir mejor con fibromialgia: revisión de 48 ensayos

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Título original: Treatments for enhancing sleep quality in fibromyalgia: a systematic review and meta-analysis

Título en español (traducción no oficial): Tratamientos para mejorar la calidad del sueño en la fibromialgia: revisión sistemática y metanálisis

Autores: Pathak A, Kelleher EM, Brennan I, Amarnani R, Wall A, Murphy R, et al.

Revista: Rheumatology (Oxford)

Año: 2025

DOI: 10.1093/rheumatology/keaf147

PubMed: 40084994

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Cómo citar el estudio: Pathak A, Kelleher EM, Brennan I, Amarnani R, Wall A, Murphy R, et al. Treatments for enhancing sleep quality in fibromyalgia: a systematic review and meta-analysis. Rheumatology (Oxford). 2025;64(8):4495-516

Material consultado: Texto completo.

Revisión médica: Doc Adriana Angel, médica · 2026-11-05

Esta revisión analizó 48 ensayos con 11.140 personas con fibromialgia que probaron medicamentos o terapia cognitivo-conductual y midieron el sueño. La terapia para el insomnio mejoró la calidad del sueño con un efecto moderado (7 estudios, 387 personas); algunos fármacos la mejoraron algo, con riesgos, y otros de uso frecuente no mostraron beneficio. Los estudios de terapia tenían alto riesgo de sesgo y la mayoría de los de fármacos no estaban diseñados para estudiar el sueño.

Qué pregunta investigaron

¿Qué medicamentos y qué tipos de terapia cognitivo-conductual mejoran de verdad la calidad del sueño en la fibromialgia?

Cómo se realizó

Revisión de ensayos aleatorizados publicados hasta abril de 2023. Incluyó 40 ensayos de medicamentos comparados con placebo (10.608 personas) y 8 de terapia cognitivo-conductual (532 personas); el 95,5 % de los participantes eran mujeres. Los resultados se combinaron con el tamaño del efecto, en el que 0,2 es pequeño, 0,5 moderado y 0,8 grande.

Qué encontraron

La terapia cognitivo-conductual para el insomnio mejoró la calidad del sueño con un efecto moderado (0,63; 7 estudios, 387 personas), y en dos de los tres estudios con seguimiento la mejora seguía a los 6 meses. La terapia centrada en el dolor no mejoró el sueño de forma significativa (4 estudios, 288 personas). Entre los medicamentos, la pregabalina mejoró el sueño con un efecto pequeño a moderado (0,35; 8 estudios, 3.834 personas) y el oxibato sódico con un efecto mayor pero muy variable entre estudios (0,72; 4 estudios, 1.516 personas). La amitriptilina, el milnaciprano y la duloxetina no mostraron un beneficio significativo sobre el sueño. Conclusión de los autores: la terapia para el insomnio es un tratamiento prometedor; los medicamentos no deberían ser la primera opción para el sueño en la fibromialgia, y la pregabalina, aunque ayuda algo, debe usarse con cautela por su riesgo de mal uso.

Limitaciones y qué no permite concluir

Seis de los ocho estudios de terapia tenían alto riesgo de sesgo y ninguno bajo. La mayoría de los ensayos de medicamentos buscaban reducir el dolor y midieron el sueño como algo secundario, a menudo con escalas poco validadas. Los ensayos de medicamentos duraron 12 semanas de media. No hay comparaciones directas entre medicamentos y terapia. El resumen indica 47 ensayos y 11.094 participantes, y el texto, 48 y 11.140. Comparte el ensayo SPIN (ficha 3) con las revisiones de Climent-Sanz y Hudson.

Explicación para pacientes

Para dormir mejor, lo que más respaldo tiene es una terapia específica para el insomnio, no una pastilla. Si ya tomas algo para dormir o para el dolor, no lo cambies por tu cuenta: cualquier ajuste se hace con tu médico.

Comentario para profesionales

Coincide con la guía NICE de dolor crónico, que no recomienda la pregabalina y sugiere investigar la terapia para el insomnio. Los autores piden ensayos con el sueño como objetivo principal y con medidas subjetivas y objetivas.

Financiación, conflictos y correcciones

Sin financiación específica. Tres autores declararon becas de una compañía farmacéutica y de entidades públicas y benéficas, ajenas a este trabajo. El resumen y el texto no coinciden en el número de ensayos y participantes.

2025 · Todas las opciones para el sueño en fibromialgia comparadas: metanálisis en red

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Título original: Effects of pharmacologic and nonpharmacologic interventions for the management of sleep problems in people with fibromyalgia: systematic review and network meta-analysis of randomized controlled trials

Título en español (traducción no oficial): Efectos de las intervenciones farmacológicas y no farmacológicas para los problemas de sueño en personas con fibromialgia: revisión sistemática y metanálisis en red de ensayos controlados aleatorizados

Autores: Hudson J, Imamura M, Robertson C, Whibley D, Aucott L, Gillies K, et al.

Revista: Arthritis Care & Research

Año: 2025

DOI: 10.1002/acr.25505

PubMed: 39930945

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Cómo citar el estudio: Hudson J, Imamura M, Robertson C, Whibley D, Aucott L, Gillies K, et al. Effects of pharmacologic and nonpharmacologic interventions for the management of sleep problems in people with fibromyalgia: systematic review and network meta-analysis of randomized controlled trials. Arthritis Care Res (Hoboken). 2025;77(9):1095-105.

Material consultado: Texto completo.

Revisión médica: Doc Adriana Angel, médica · 2026-11-05

Esta revisión analizó 90 ensayos con 12.082 personas y comparó entre sí 35 tipos de tratamiento para el sueño en 65 ensayos con 8.247 personas. Frente a placebo, algunas formas de ejercicio, como el aeróbico en el agua y el aeróbico combinado con estiramientos, fueron las que con más probabilidad mejoraron la calidad del sueño; ningún medicamento mostró un beneficio claro. Casi todos los ensayos tenían alto riesgo de sesgo y la certeza de la evidencia es baja o muy baja.

Qué pregunta investigaron

De todos los tratamientos probados para el sueño en la fibromialgia, con y sin medicamentos, ¿cuáles lo mejoran y con qué seguridad?

Cómo se realizó

Revisión de ensayos aleatorizados con búsqueda en noviembre de 2021, registrada antes de empezar (PROSPERO CRD42021296922) y financiada por el sistema de salud británico. Incluyó 90 ensayos con 12.082 adultos (94 de cada 100, mujeres) que midieron el sueño con cuestionarios validados. Se usó un metanálisis en red, un método que permite comparar tratamientos que nunca se probaron frente a frente, a través de un comparador común como el placebo. Los 97 tratamientos se agruparon en 45 categorías.

Qué encontraron

De los 90 ensayos, 82 tenían alto riesgo de sesgo y solo 1 bajo. En el análisis del sueño (65 ensayos, 8.247 personas, 35 tratamientos), frente a placebo o simulación, mejoraron la calidad del sueño el ejercicio aeróbico en el agua (59 personas) y el aeróbico en tierra combinado con estiramientos (32 personas), con efectos muy grandes pero basados en pocos participantes. Hubo señales menos seguras para el ejercicio de fuerza, la terapia psicológica centrada en el sueño, la electroterapia, la pérdida de peso, las férulas dentales y dos grupos de medicamentos. Ningún medicamento mostró un beneficio claro sobre el sueño. En calidad de vida, mejoraron, entre otros, el ejercicio mente-cuerpo, los programas multidisciplinares y la terapia psicológica centrada en el sueño. Conclusión de los autores: la certeza sobre la eficacia de los tratamientos para el sueño en la fibromialgia es baja, pero algunas formas de ejercicio parecen las que más probablemente lo mejoran.

Limitaciones y qué no permite concluir

Casi todos los ensayos eran pequeños, cortos (unos 3 meses) y con alto riesgo de sesgo. Se combinaron cuestionarios distintos de sueño y tratamientos variados dentro de cada categoría. Los tamaños de efecto del ejercicio son tan grandes y se apoyan en tan pocas personas que deben leerse como una señal, no como una medida fiable. Casi no hay comparaciones directas entre tratamientos activos. Comparte el ensayo SPIN (ficha 3) con las revisiones de Climent-Sanz y Pathak.

Explicación para pacientes

Ninguna opción tiene todavía pruebas sólidas, pero las que más apuntan a mejorar el sueño no son pastillas: son formas de movimiento, como el ejercicio en el agua, y las terapias que trabajan directamente el sueño.

Comentario para profesionales

Es la síntesis más amplia disponible y su mensaje es de prudencia: faltan ensayos con controles adecuados, con el sueño como objetivo principal y con un conjunto común de medidas. Sus resultados sobre medicamentos coinciden con los de Pathak.

Financiación, conflictos y correcciones

Financiado por el programa de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del Instituto Nacional de Investigación en Salud del Reino Unido (NIHR). Las declaraciones de conflictos de los autores están en la web de la revista y no se incluyen en el texto.

Qué muestran estos estudios en conjunto

Dormir mal en la fibromialgia es real, aunque los aparatos no siempre lo capten. Una revisión de 42 estudios encontró que las mujeres con fibromialgia tienen más quejas de sueño que las mujeres sin la enfermedad: peor calidad, más despertares y un descanso que no repara. En los estudios de laboratorio, el sueño tiende a ser más ligero y más interrumpido, aunque los resultados no son iguales en todos. No existe un patrón de sueño exclusivo de la fibromialgia.

El sueño y el dolor se alimentan entre sí. En Noruega, entre 12.350 mujeres sin dolor crónico, las que dormían mal a menudo o siempre tenían unas tres veces y media más probabilidad de recibir el diagnóstico de fibromialgia once años después: 25 de 378, frente a 171 de 8.401 entre las que nunca tenían problemas para dormir. Esto no demuestra que el mal sueño cause la fibromialgia, pero sí que merece atención desde el principio.

La terapia cognitivo-conductual para el insomnio es la opción con resultados más consistentes. Es un tratamiento psicológico breve que trabaja con horarios, hábitos, la relación con la cama y las creencias sobre el sueño. En un ensayo con 113 personas, la eficiencia del sueño, es decir, la parte del tiempo en la cama que se pasa durmiendo, pasó de 73 % a 88 % de media, y la mejora se mantuvo seis meses. Dos revisiones confirman un efecto moderado sobre la calidad del sueño. La terapia centrada en el dolor ayuda mucho menos al sueño: para dormir mejor, conviene tratar el sueño directamente.

El movimiento ayuda poco al sueño, pero ayuda. En una revisión de 12 ensayos con 731 personas, el ejercicio mejoró la calidad del sueño de forma pequeña, y los ejercicios de tipo meditativo, como el taichí, el yoga o el qigong, parecieron los más útiles. Otra revisión más amplia encontró señales favorables para el ejercicio aeróbico en el agua y el que combina aeróbico con estiramientos, aunque con pocos participantes.

Ningún medicamento debería ser la primera opción para dormir. Algunos fármacos mejoran algo el sueño, pero con riesgos de efectos adversos o de mal uso. Otros que se usan con frecuencia en la fibromialgia no mostraron un beneficio claro sobre el sueño. Cualquier cambio de medicación se decide con el médico tratante.

Las mejoras se notan más en cómo se vive el sueño que en los aparatos. Casi todos los beneficios se midieron con cuestionarios. Cuando se usó polisomnografía (el estudio del sueño en laboratorio) o actigrafía (una pulsera que registra el movimiento), los cambios fueron menores o inexistentes. Eso no resta valor a lo que la persona siente: dormir y sentirse descansada es lo que importa en la vida diaria.

Lo que esta colección no responde

La calidad de la evidencia va de muy baja a moderada. Muchos estudios son pequeños, duran pocas semanas y en casi ninguno se puede ocultar a las participantes qué tratamiento reciben. Casi todas las participantes son mujeres de mediana edad de países de altos ingresos. Tampoco hay estudios que comparen directamente la terapia para el insomnio con los medicamentos.

Otras colecciones de la biblioteca

Vuelve a la Biblioteca de estudios sobre fibromialgia para ver todas las colecciones, entre ellas los estudios sobre el tratamiento y sobre el ejercicio.

Cómo citar esta página

Angel A. Estudios sobre el sueño en la fibromialgia [Internet]. lafibromialgia.co; 2026 [citado día mes año]. Disponible en: https://lafibromialgia.co/biblioteca/sueno/

Selección y redacción: Doc Adriana Angel, médica. Revisión médica: Doc Adriana Angel, noviembre de 2026.

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